Fachada actual de la COE, en San Jerónimo 2743.

Fachada actual de la COE, en San Jerónimo 2743.

Casi 3000 jóvenes habitaron alguna vez los espacios de la Casa del Obrero Estudiante (COE), en la ciudad de Santa Fe. Llegaron del norte, del este y del oeste del país y hasta de países vecinos. Vinieron a estudiar en las escuelas secundarias y en la Universidad, a trabajar y a formarse como profesionales. Aunque, finalmente, todos construyeron mucho más.

La Casa del Obrero Estudiante alberga una historia colectiva de 60 años, comenzada en el año 1956 por iniciativa de un grupo de jóvenes entre quienes se encontraba José “Pepe” Serra, un cura comprometido con los trabajadores, los pobres y los oprimidos de Latinoamérica. Ese compromiso social lo llevaría, luego, a integrar el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

En la vieja casona de dos plantas del centro de Santa Fe -y en sus otras dependencias- se formaron artistas y poetas, líderes políticos y obreros, abogados, médicos, ingenieros, docentes y otros tantos, convencidos de compartir un ideal: la educación y el trabajo son derechos fundamentales y son herramientas de transformación social.

Pero, además, la COE fue (y es) una experiencia de organización colectiva. Sus residentes cooperan solidariamente para sustentar el espacio, eligiendo democráticamente a las autoridades de la casa y organizándose para comer, para estudiar, para hacer deportes, para convivir y para hacer lugar a los jóvenes que siguen llegando.

“En Santa Fe, todos conocen a alguien que vivió en la COE”, dicen sus habitantes. “Los que pasaron por esta casa, no se olvidan. La COE crea un sentido de pertenencia, un orgullo visible de haber formado parte”, se entusiasman los que ya se fueron. Lejos de la casa paterna, lo cierto es que muchísimos jóvenes construyeron su hogar en la COE y forjaron allí amistades de las que duran para toda la vida. Entre mates y peñas se tejieron utopías, se escribieron canciones, se pintaron murales, se ganaron campeonatos de fútbol, se resguardó a familias inundadas y hasta se celebraron matrimonios y despedidas de solteros.

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La casa donde funciona la COE tiene más de 100 años.

Residentes y ex residentes coinciden en que la Casa del Obrero Estudiante de Santa Fe fue siempre una caja de resonancia de la historia mundial, nacional y local de las últimas seis décadas. Los conflictos sociales se vivenciaron afuera y adentro; y los espacios de la COE se abrieron necesariamente como destinatarios de las organizaciones populares de todo tipo (sindicales, barriales, sociales, vecinales, universitarias) y de la diversidad de ideas.

En definitiva, la historia de la COE se compone de pequeñas historias que comparten un mismo universo conocido: el calor fraternal de la casa que cobijó, contuvo, formó y arraigó profundamente en los huesos y el pensamiento de cada uno de sus protagonistas.

Durante 60 años, la COE vivió momentos esplendorosos y momentos críticos. Para cada uno de ellos hay una voz, un personaje, un relato que descubrir.

2 comentarios en “La Casa del Obrero Estudiante
  1. roberto da graca dice:

    ¡ Feliz aniversario . Fui residente al principio de la década del 60 y me fui porque me casaba . Allí tuve la mejor despedida de soltero que podía imaginar . El padre Serra ofició , a mi pedido , mi boda . Guardo el mejor recuerdo de la Casa , ya que no sólo era un alojamiento , era contención , familia , amigos,

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